lunes, 4 de junio de 2018

Yo, que nunca supe hacia donde iba y que un día olvidé de donde venía.
Yo, que siempre me perdía entre mil dudas y daba vueltas buscando la forma de hacer bien las preguntas para acercarme a las respuestas.
Yo, que nunca confíe en ningunas manos para agarrarme fuerte y no caer... Incapaz de evitar saltar al vacío en cada precipicio que se me ponía por delante.
Yo, que no me atrevía a mirar a los ojos a nadie por miedo a que pudiesen saber más de lo que yo quería que supiesen.
Y entonces llegaste y me enseñaste un camino sin rumbo fijo pero si con un destino y me regalaste un punto de partida nuevo; un comienzo.
Tú, supiste responderme sin tener ni siquiera las preguntas y no solo me diste unas manos a las que agarrarme... me diste un refugio y un hogar donde perder el miedo, lejos del precipicio.
Sin que me diese cuenta, te asomaste a mirar donde nadie se atrevió y te quedaste... Dando luz y enseñándome cosas de mí que ni yo conocía...
Y te llevaste mis miedos.
Y te quedaste conmigo.
Y me enseñaste a querer quedarme aquí.

sábado, 5 de mayo de 2018

Una mente que grita y una voz enmudecida.
En la garganta un nudo que no se ve pero ahoga...
Un corazón con tantos intentos de arreglarse que los pedazos ya no encajan.
Unos pasos que no saben hacia donde van y quizás tampoco desde donde empezaron exactamente.
Unos ojos tan oscuros y perdidos que miran pero ya casi no (quieren) ver.

Después de tantas pérdidas ya no sé dónde buscarme.

viernes, 13 de abril de 2018

Rezo a un dios qué no sé si existe para que me dé las respuestas a unas preguntas que no sé cuáles son pero necesito saber.
Voy paso a paso hacia ninguna parte porque no sé si quiero seguir yendo.
Nunca llega el "mañana será otro día" porque el tiempo pasa, sí, pero siempre de la misma manera de mierda. 
No hago nada por cambiar nada porque ya no estoy.
Sigo esperándome sentada por si alguna vez aprendo a deshacerme y volver...
Devolverme a donde alguna vez creí merecer estar.
Lo efímero de la felicidad, la amargura de la tristeza y el dolor de la pérdida de uno mismo.
Muchos minutos de silencio; me pido perdón por no saber que hacer...
Por si no llego a tiempo.

jueves, 12 de abril de 2018

Me gusta recordar cuando sonreía sin trampas, cuando me sentía luz y respiraba aire que no me ahogaba.
Me gusta recordar los sitios a los que iba sin compañía y no me sentía sola.
Me gusta recordar cuando estaba a gusto conmigo a solas.
Pero ya no sonrió desde dentro, me siento sombra y hasta el aire más puro me ahoga.
Me ponen triste pasar por "mis" antiguos sitios y me siento sola aunque este rodeada de personas.
Me gustaban tantas cosas que ya no... Me gustaba yo y ya no. Mierda.

A veces lo único que espero de la vida es que se acabe.

domingo, 18 de marzo de 2018

-.

Querría pedirte que no volvieses más; aunque en realidad nunca has estado.
Nunca has querido estar.
Querría pedirte que desaparecieses de mi mente; aunque en realidad necesito que estés.
Querría pedirte que te sincerases y me digas si alguna vez nos quisiste. Juntos.
Odio sentirme como cualquier otra persona más para ti.
No tienes que pedirme que me quede; porque yo quiero quedarme a sabiendas de que tú no.
No me gusta pensar en lo fácil que parece para ti el dejarme ir.
El tiempo dice que lo cura todo... espero que pronto me ayude a no seguir reabriendo las heridas por miedo a dejar de tenerte de alguna forma... aunque sea así.
Espero que me ayude a no despertar con ganas de ti; a no echarte de menos.
Espero que mis manos olviden pronto el tacto de las tuyas y termine la tristeza de no encontrarlas por mucho que las busquen.
Espero que mi voz se olvide de la forma en la que te susurraba y no se quiebre pensando en que ya no quieres escucharla más.
Espero que mis ojos dejen de recordar cada esquina de ti y todas tus formas y dejen de estar tristes.
Espero reaprender a quererme por encima de todo.

Necesito un espacio y mucho tiempo lejos de ti para al menos creer en el intento de intentar olvidarte.

martes, 6 de febrero de 2018

Estados.

Insano como el vivir sobreviviendo a uno mismo.
Doloroso como estar matándose en su propia guerra.
Agotador como tener que seguir despertándose todos los días sin encontrar razones.
Triste como olvidar quien eres y no ser capaz de recordarlo.
Angustia por la falta de aire aún pudiendo respirar.
Ansiedad por tener vida y no saberla apreciar.
Fría por sentirse sola y que nadie se de cuenta.
Cansada de gritar y llorar sin que se escuche.
Infeliz con sonrisa de madera; astillada por cada una de las veces que siente que se rieron de ella.

martes, 23 de enero de 2018

Aunque ando sobre cristales ya no me duele, por costumbre.
Sobrevivo a esta vida porque nadie me preguntó si quería un cuerpo que habitar.
Ya no tengo ganas de fingir siempre ser fuerte, de seguir entera.
Soy todo pedazos de momentos que no puedo olvidar.
Y siento que no siento nada aunque llore. Vacío existencial.
Quiero un billete de ida sin vuelta hacia la nada, para que nada me hago daño.
No me aguanto ni a mí misma, pero no puedo evitarme.
¿Hacia dónde huir cuando no quieres estar en ningún sitio? ¿Qué decir cuando después de gritar nadie te ha escuchado? ¿A qué amarrarte cuando no quieres nada?.
Aunque respire siento que me estoy ahogando.

Cuando mejor me siento es a oscuras y en silencio.