martes, 6 de febrero de 2018

Estados.

Insano como el vivir sobreviviendo a uno mismo.
Doloroso como estar matándose en su propia guerra.
Agotador como tener que seguir despertándose todos los días sin encontrar razones.
Triste como olvidar quien eres y no ser capaz de recordarlo.
Angustia por la falta de aire aún pudiendo respirar.
Ansiedad por tener vida y no saberla apreciar.
Fría por sentirse sola y que nadie se de cuenta.
Cansada de gritar y llorar sin que se escuche.
Infeliz con sonrisa de madera; astillada por cada una de las veces que siente que se rieron de ella.

martes, 23 de enero de 2018

Aunque ando sobre cristales ya no me duele, por costumbre.
Sobrevivo a esta vida porque nadie me preguntó si quería un cuerpo que habitar.
Ya no tengo ganas de fingir siempre ser fuerte, de seguir entera.
Soy todo pedazos de momentos que no puedo olvidar.
Y siento que no siento nada aunque llore. Vacío existencial.
Quiero un billete de ida sin vuelta hacia la nada, para que nada me hago daño.
No me aguanto ni a mí misma, pero no puedo evitarme.
¿Hacia dónde huir cuando no quieres estar en ningún sitio? ¿Qué decir cuando después de gritar nadie te ha escuchado? ¿A qué amarrarte cuando no quieres nada?.
Aunque respire siento que me estoy ahogando.

Cuando mejor me siento es a oscuras y en silencio. 

miércoles, 17 de enero de 2018

Tiempos grises.

Llena de gris por dentro; con tormentas que no sé calmar.
Mar bravo en las entrañas y con el timón de un barco que no sé manejar.
Náufraga buscando tierra firme, con sed y hambre de tiempos mejores aunque a gusto en soledad.
Grito grito y grito sintiéndome esclava de mi misma, pidiéndome la libertad que tanto ansío pero no sé dármela.
Ojalá aprender a callar las voces de dentro y coger fuerzas de seguir en el intento de abrazar a la vida  y quererme un poco más.
Triste porque no soy capaz de mirar más allá y destruir la pared que construí con todos los desechos que he sido incapaz de dejar atrás.
El tiempo que no deja de apretar, la soga invisible pero notoria de aquello que no volverá.
Crisis atemporal, como el querer llegar a buen puerto sin saber hacia donde remar.
El sol sale pero no ilumina ni calienta; siempre es invierno en la cabeza del que siente que no puede más.


Miro como avanza el reloj con la esperanza de que se lleve los malos días.

lunes, 12 de junio de 2017

Hogar es contigo.

Caer despacio en un espacio infinito sin estrellas y ver solo tu luz al final del camino.
Respirar tu aire, crear nuestra atmósfera. 
No parar de reír porque estemos hasta arriba de felicidad. 
No parar de hacer guerras con amor en la cama y que dé igual el resto porque mi todo es contigo.
Vértigo es saltar sin ti; libertad es hacerlo a tu lado.
Contigo me quiero como jamás supe quererme. Te quiero una y otra y otra vez.
Que nos pille la tormenta en cualquier parte, que nada nos pare, que tú no te vayas; que no quieras que me largue.
Si te abrazo a ti abrazo a la vida, si me besas me das lo que necesito.

Vamos despacio sin que importe el destino; porque estando juntos hogar puede ser cualquier sitio.



En tiempos difíciles; tú.

martes, 21 de marzo de 2017

Y de repente llega.

La mayoría del tiempo estoy intentando abandonar la mente y entrar en la conciencia. Ser libre. Aprender, vivirme desde dentro, encontrar mi centro, mi sitio, mi yo. Ser. La mayoría del tiempo me pregunto quién soy y no sé responderme.
Y de repente llega él y me enseña que es la vida; sin palabras. Me sonríe y todo gira de nuevo y yo con ello. Me abraza y lo malo es menos malo y cuando me besa, calla los dolores.
Me da paz entre tanta guerra y me hace recordar lo que me hace ser. 
Me hace sentir.

Teniéndole cerca, tengo el cielo a los pies y la vida agarrada de la mano.  

martes, 14 de marzo de 2017

Contigo en mí.

A veces me cuesta creer que esté viva.
Me duele la vida y el alma; tener que imaginarme tu risa en la cama no ayuda.
La calma se fue contigo tras cerrar la puerta e irte sin mí.
Tengo el ánimo por los suelos, llévame lejos de aquí.
Quiero mi hueco en el cielo, quiero llorar de reír.
La pena me invade, el sol sale pero no alumbra...El corazón late obligándome a seguir.
Quiero poder mirarte; que estés aquí.
La herida no sana y el frío me quema, no hay abrigos que valgan sin tu calor.
Siempre estoy ahí aunque no me veas, siempre estás aquí aunque no te vea, amor.
Brillas con luz propia y no hay fantasma que se atreva a dañarme cuando me abrazas. Me haces fuerte.
Los días son eternos y la mente vuela lejos; a diez mil por hora, me lleva donde mis miedos, me rompe y me siento sola... cuando no estás.
Eres magia y cura. Me enseñas el camino por donde ir.
Y no quiero soltarte ni que me sueltes, formar equipo siempre...Ser contigo y que no quieras ser sin mí.
El amor sana y hace herida al mismo tiempo. Tiempo que aprieta y ahoga; no quiero que te vayas más.



Te estuve esperando siempre, quédate conmigo en mí.

viernes, 1 de julio de 2016

A veces también me siento fénix.

A veces creo que todo lo que me rodea no es de verdad.
A veces creo que la mayoría de cosas que tengo en realidad no las necesito. Muchas veces soy inerte.
A veces siento ganas de saltar por la ventana con la sensación de que podría alzar el vuelo a mitad de la caída y otras sin embargo creo que explotaría antes de llegar al suelo.
A veces creo estar cayendo hacia arriba y otras que cuanto más arriba estoy más bajo caeré.
A veces tengo tantos a veces en la cabeza que entro en un bucle lleno de vómito de lo que nunca dije, de lo que nunca diré, de por que esto y no lo otro, de por que aquí y no allí, de porqués en cuanto a tantas cosas que al final; sin darme cuenta, cambia de sentido el giro de ese bucle de mierda y me vuelvo a tragar todo. Y es tan asqueroso como suena.
No todo lo que sabe mal tiene sabor, ni todo lo que duele es porque haya tenido contacto físico con nosotros.

Tengo el alma ardiendo y el corazón en cenizas. 
Pero... ¿sabéis que? muchas veces también me siento fénix.